El cambio climático ya no es un “riesgo futuro”: es una realidad en curso. Lo que está en juego no es evitarlo, sino contener su escala y adaptar nuestras formas de vida.
El margen de maniobra aún existe —especialmente si la humanidad logra reducir drásticamente las emisiones antes de 2030—, pero cada año de inacción estrecha ese margen.
El modelo extractivista lineal que se impuso en el siglo XX, está poniendo en riesgo el bienestar alcanzado y llevado al planeta y a la sociedad a un punto de quiebre. Los informes del IPCC lo dicen con claridad: el mundo está superando el umbral de +1.5 °C de calentamiento respecto al periodo preindustrial — por lo tanto, la urgencia es mayor. No hay falta de conocimiento ni de tecnología, hay falta de voluntad política, coordinación económica y conciencia colectiva.
La COP30 es la 30.ª Conferencia de las Partes para el Cambio Climático de la ONU que este año se celebra en Belém del Pará, Brasil. Del 10 al 21 de noviembre de 2025.
El evento adquiere relevancia especial al realizarse en la región amazónica, simbolizando la conexión entre la crisis del clima y la protección de ecosistemas clave. En América Latina se encuentra más del 40% de la biodiversidad mundial, se puede establecer un vinculo directo entre la conservación ambiental y la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza para mitigar y adaptarnos al cambio climático. En ese aspecto juega un papel fundamental el conocimiento de los pueblos ancestrales y su estrecha relación con la naturaleza.
Resumen de lo sucedido en la COP30 de Brasil
LLAMADO GLOBAL A LA ACCIÓN: DEL DISCURSO A LA IMPLEMENTACIÓN… sigue lejos
Brasil propuso un “mutirão global” —un esfuerzo colectivo—para pasar del discurso climático a resultados reales. Se requiere cooperación entre países, empresas y comunidades para acelerar la implementación de acciones climáticas más allá del discurso. Sin embargo, su llamado sigue sin tener eco, los lideres mundiales una vez más se hacen a un lado, nos quedan debiendo, mientras que el centro de convenciones arde en llamas.
Por otra parte, los pueblos indígenas se quedan en las puertas del recinto y exigen reconocimiento de derechos y territorio como clave para cuidar el planeta.
Los Grupos indígenas bloquearon la entrada principal de la COP30 para exigir que se avance en la demarcación de sus tierras y que haya reconocimiento real de sus derechos.
Situación que demostró una vez más la tensión entre la “imagen verde” de la COP y las prácticas extractivas o proyectos controvertidos (como ferrocarriles en territorio amazónico).
Los bosques como eje del nuevo financiamiento climático
La COP30 busca concretar la creación y operación de los fondos forestales, con mecanismos de inversión público-privada, se lanzó el Tropical Forest Forever Facility (TFFF), un mecanismo de financiamiento para conservar bosques tropicales y pagar por mantenerlos de pie.
Los bosques valen más si se conservan vivos, lo que refuerza la idea de incentivos a largo plazo en vez de donaciones temporales.
Parte importante de su estrategia es que se concrete el financiamiento para la conservación, restauración y uso sostenible de los recursos naturales.
El reto real está en que los recursos lleguen efectivamente a comunidades locales y sean gestionados de forma justa (indígenas, conservación).
Aún seguimos lejos de un compromiso claro para eliminar de forma progresiva de los combustibles fósiles.
La ministra del Ambiente de Brasil, Marina Silva, propuso crear una hoja de ruta para eliminar progresivamente los combustibles fósiles. Sin embargo, una vez más se trataría de algo voluntario, no obligatorio (sería voluntario), pero la propuesta busca generar un foro donde todos los países puedan decidir su propio camino para dejar atrás los combustibles fósiles.
Proponen una “transición justa” energética: en donde se contemple cómo mover a economías y trabajadores de modelos intensivos en carbono a otros más limpios.
Están trabajando en impulsa una hoja de ruta global para dejar atrás el petróleo, gas y carbón.
Una vez más la presencia de lobbies de combustibles fósiles: Se reportó una gran asistencia de representantes de la industria petrolera, lo que podría debilitar algunas propuestas ambiciosas.
Urgencia y realismo: la década para acelerar
La ventana para actuar se está cerrando. La COP30 busca compromisos concretos en adaptación, financiamiento y transición justa para evitar que todo se quede en “green talk”.
Las conversaciones siguen ancladas en la inacción. Por un lado, entiende el problema: sabe qué causa el cambio climático, sabe qué tecnologías existen, sabe qué debemos hacer. Por otro lado, no se actúa a la velocidad necesaria, atrapados en inercias, intereses, miedos y dependencias históricas.
Se requiere concretar los mecanismos de financiamiento para adaptación, especialmente para ciudades, territorios vulnerables y comunidades indígenas, si se acuerdan indicadores claros para el “Global Goal on Adaptation”.
Una vez más la cumbre se disuelve ante el riesgo de greenwashing, el tiempo pasa y los compromisos queden en papel si no hay mecanismos de seguimiento y financiamiento muy claros.
Que se espera de México
México se comprometió a una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de ?35% para 2030 (objetivo incondicional) y hasta -40% si se cuenta con apoyo internacional. Sin embargo, de momento se está muy lejos de estas metas. Por lo tanto, los órganos evaluadores consideraron los resultados de cumplimiento de los compromisos muy por debajo de los esperado y solicitaron una actualización de sus compromisos con metas más ambiciosas del plan climático.
Los ejes de prioridad para México para la COP30 son:
- Transición energética hacia fuentes renovables, eficiencia energética, descarbonización de transporte y edificios.
- Evitar el cambio de uso de suelo, así como desarrollar acciones más contundentes para conservar los bosques e impulsar la restauración ecológica. Se propone implementar políticas que impulsen la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza para alinearse con la dimensión “ecosistemas” que COP30 enfatiza.
- Implementar medidas de Adaptación al cambio climático y resiliencia, lo cual es crítico para México dada su vulnerabilidad a sequías, inundaciones, olas de calor y necesidad de recarga de acuíferos.
- Financiamiento climático: México está presionando para concretar mecanismos de financiamiento, transferencia tecnológica y colaboración internacional.
Se requiere afrontar el cambio climático no con miedo, si no con regeneración y propósito compartido. Impulsar el tránsito del extractivismo a la circularidad y el ecodiseño. Se deben generar políticas públicas que incentiven la creación de valores sostenibles y que penalicen la destrucción del capital natural.
Conservar los ecosistemas e implementar la capacidad de adaptación en las ciudades y comunidades, es una estrategia de resiliencia y la mejor estrategia para prepararnos para el futuro.
- Se puede transformar en una oportunidad para rediseñar nuestra relación con el planeta. Desde múltiples niveles:
Local: ciudades verdes, gestión del agua, reforestación, energía distribuida. - Cultural: resignificar el bienestar, el consumo, el éxito.
- Político: integrar la crisis climática como eje transversal de las políticas públicas.
- Comunicativo: traducir el lenguaje técnico en emoción, belleza y sentido común.
El cambio climático nos impulsar a ver nuestra vida desde otra perspectiva, en donde restablecer nuestras prioridades y nuestra relación con la naturaleza se convierten en un paso estratégico fundamental. La COP30 desde el Amazonas, impulsar a dar ese giro para pasar de la era de las negociaciones al momento de implementar la acción climática.
Referencias
https://elpais.com/america-futura/2025-11-13/manifiesto-cop30-un-rediseno-de-la-economia-global-desde-america-latina.html
https://elpais.com/america-futura/2025-11-13/manifiesto-cop30-un-rediseno-de-la-economia-global-desde-america-latina.html
https://www.un.org/en/climatechange/cop30
https://www.reuters.com/sustainability/cop/what-is-cop30-climate-summit-why-does-it-matter-2025-11-09/
https://www.wri.org/insights/cop30-climate-summit-what-to-expect



